“Tenía todo listo para volver, pero las amenazas sobrepasaron todos los límites”, confesó el hombre del Benfica en diálogo con Rosario Tres. Siguiendo la misma línea, recordó: “Dejaron una caja con una cabeza de chancho y una bala en la frente, con una nota que decía que, si volvía, la próxima cabeza sería la de mi hija Pía”.
Siguiendo la misma línea, explicó: “Fue en la inmobiliaria de mi hermana, no salió a la luz porque mi hermana y mi cuñado se asustaron y no denunciaron”. Acto seguido, confirmó: “La decisión de no volver a Rosario Central la tomé yo después de la primera amenaza”.
Tal como manifestó en más de una oportunidad, su deseo de volver nunca se apagó. “Lo dije porque es lo que siempre quise y el sueño de siempre es querer volver a jugar en Central y retirarme con esta camiseta. Y es más que obvio que voy a seguir diciéndolo cada vez que me pregunten, porque es lo que siento y siempre soñé. Y era el momento justo después de decirle adiós a la Selección, pero no se dio”, indicó.
Una de las amenazas que recibió Ángel Di María.
Del mismo modo, habló de las críticas que recibió por no pegar la vuelta. “A veces todo parece muy lindo hasta que pasan cosas como las que me pasaron a mí y a mi familia. Y me siento mal por no poder cumplir ese sueño, era algo que deseaba mucho, pero las amenazas fueron más fuertes y mi decisión siempre es basada en la tranquilidad y felicidad de mi familia. Hay muchísimos que entendieron la decisión que tomé, que fue por mi familia, no solo mis hijas y mi mujer, sino también mis papás y mis hermanas, porque ellos viven ahí. Los que no entienden es porque no se ponen un segundo en mi lugar, porque es fácil putear y maltratar por redes sociales sin ponerse en la piel del otro. No te olvides que antes del sueño de todos ellos, era y es mi sueño y el de mi familia volver a Rosario”, sentenció.
A su vez, confirmó que Jorgelina Cardoso, Pia y Mia tenían la misma intención que él. “Ellas eran las primeras que querían venir. Mi mujer estuvo todo el año metida a full para terminar y amueblar la casa, para hacer todo lo que es la mudanza, había anotado las nenas en la escuela, se encargó de todo para que yo no hiciera nada, y las nenas contaban los días para venir a vivir con sus abuelos. Nosotros cuatro fuimos los que más sufrimos, porque antes que sea el sueño de cualquier hincha era el mío, mi sueño, el de mi familia”, aseguró.
Ángel Di María en Rosario Central.
El intento de Rosario Central
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