El prófugo rompió la pulsera electrónica que controlaba su arresto domiciliario en el cual estaba cumpliendo una condena de 8 años y 6 meses de prisión por intento de homicidio.
Tras ingresar al hospital, los médicos realizaron las curaciones correspondientes y se dieron cuenta por la información en el sistema que era prófugo de la Justicia. Por lo tanto, le informaron que quedaría internado bajo custodia policial.
La condena y arresto domiciliario es por el intento de homicidio a un vecino en 2016, tras apuñalarlo y dispararle. La víctima fue Carlos René Vicentin, quien sobrevivió al hecho.

