Los estudiantes de diferentes niveles educativos adquieren técnicas que contribuyen al abastecimiento local de alimentos básicos, fomentando así la seguridad alimentaria y la sostenibilidad en nuestra región. Riegan, cultivan y cosechan de su propia huerta, aprendiendo el cuidado y valor nutritivo de cada producto que reciben a la mesa.
De esta manera, desde el área de Educación, se traslada el conocimiento que adquieren los estudiantes a sus comunidades, generando un mayor impacto. Cada semilla plantada se convierte en una comida sana y fresca, promoviendo la igualdad y los derechos de todos los estudiantes.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

