El presidente Javier Milei renovó sus críticas contra Rodrigo Valdés, director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), acusándolo nuevamente de favorecer al gobierno anterior y de entorpecer las negociaciones con la actual administración. En una reciente entrevista con un canal de streaming, Milei cuestionó las acciones del FMI durante la gestión de su predecesor, Sergio Massa, preguntándose por qué se permitían ciertos privilegios en ese entonces.
“¿Por qué el FMI le permitía todo a Massa?”, señaló Milei, afirmando que su gobierno está comprometido con cumplir metas aún más rigurosas, a pesar de las objeciones que, según él, ha puesto Valdés en el camino de estas negociaciones.
Además, el mandatario acusó a Valdés de tener una agenda malintencionada hacia Argentina y de mostrar preferencias hacia el gobierno anterior, alegando que no apoya los esfuerzos actuales del país por mantener un estricto control fiscal.
En otro segmento de la entrevista, Milei denunció un intento de “corrida cambiaria” durante la semana pasada, acusándolos de intentar sabotear a su gobierno. Según Milei, esta acción fue contrarrestada eficazmente, subrayando la alineación política del banco en cuestión como motivo de sus acciones.
Tranquilizó a los bonistas
El presidente también abordó la cuestión del pago de deuda y tranquilizó a los bonistas sobre la capacidad del gobierno para cumplir con sus obligaciones financieras, destacando medidas preventivas como acuerdos REPO para cubrir cualquier falta de rolleo de deuda el próximo año.
En términos económicos, Milei reiteró su objetivo de alcanzar un equilibrio macroeconómico sólido y reducir la inflación a cero, insistiendo en que la compra de dólares debe ser respaldada por un superávit fiscal y no por la emisión monetaria del Banco Central.
En resumen, el presidente Milei reafirmó su postura combativa frente a los desafíos económicos y financieros del país, enfatizando su determinación de mantener una política fiscal responsable y cuestionando abiertamente las acciones de actores internacionales y locales que percibe como obstáculos para sus políticas.

