En Bogotá, tres de los cuatro asesinatos fueron cometidos con armas blancas durante riñas entre hinchas, y se reportaron tres detenciones. El quinto asesinato ocurrió en Ibagué, una ciudad ubicada a unos 200 kilómetros al suroeste de la capital.
Según el balance final presentado por la Policía Metropolitana de Bogotá, el saldo de la final de la Copa América incluyó 9.865 llamadas al número de emergencias 123, 1.565 alteraciones a la tranquilidad y 1.322 riñas, todas ellas en vía pública, con cinco capturados. Además, se incautaron tres armas de fuego, 14 celulares y 118 armas cortopunzantes.
El director de la Policía Nacional de Colombia, brigadier general Nicolás Alejandro Zapata, afirmó: “De momento lo que reportamos del día de ayer hasta esta madrugada es un parte completo de tranquilidad”.
En total, hubo más de 5.000 llamadas asociadas a peleas, y en las reuniones públicas y privadas en todo el país se impusieron 1.200 multas y se detuvo a 25 personas. Los desmanes más graves se produjeron en varios barrios de Bogotá y en el municipio vecino de Soacha debido a riñas entre hinchas, que fueron controladas por la policía.

