Luego de la deslucida actuación del presidente Joe Biden en el primer debate de la carrera a la Casa Blanca, en el Partido Demócrata han empezado a surgir voces que hablan de la necesidad de otro candidato, sin embargo, a falta de menos de cinco meses para las elecciones, ¿Es realista y técnicamente posible?
“En términos de reglamento, absolutamente se podría hacer”, explicó el politólogo Grant Reeher, profesor de la Maxwell School of Citizenship & Public Affairs.
Pese a ser desde hace semanas el candidato virtual, Biden todavía no es el nominado oficial y tras la debacle de este jueves, los pasillos del Congreso se llenaron ayer de rumores y filtraciones que hablan de que muchos demócratas prefieren explorar una alternativa.
Uno de los que habló es el legislador de California Jared Huffman, quien reconoció que “no fue una buena noche” y que la cuestión de reemplazar a Biden es “parte del procesamiento” mental que hay que hacer.
Y el representante de Massachusetts, Stephen Lynch, afirmó: “Tenemos algunas decisiones que tomar como partido. Tenemos que tener esa discusión de inmediato”.
“Pero solo hay una unanimidad general, que fue malo y una sensación de fatalidad”, agregó
La visión republicana
También dentro del Partido Republicano hay figuras que piensan que los demócratas apostarán por un nuevo candidato. Algunos como el excandidato presidencial Vivek Ramaswamy afirman que lo tenían guionado. “Creo que fijaron el debate presidencial para el 27 de junio, el más temprano de la historia, como una última prueba para Biden y una forma de hacerle pasar por el último aro antes de ganar esa nominación”, sostuvo.
Pero Biden continúa negando que vaya a retirarse: “No me presentaría de nuevo si no creyera con todo mi corazón y mi alma que puedo hacer el trabajo. Hay demasiado en juego”, dijo ayer en su primer acto público.
La alternativa
Según la normativa del Partido Demócrata existiría la posibilidad de cambiar de candidato, aunque el calendario es muy ajustado. Son los delegados del Colegio Electoral los encargados de elegir un nombre. “Todo lo que se necesita es que otros delegados voten a alguien más”, explica Reeher.
Distintas personalidades salieron ayer a respaldar al presidente Joe Biden. Entre ellas, los expresidentes Bill Clinton -y su esposa Hillary-, y Barack Obama. Este último, señaló que “las malas noches de debate” pueden suceder. “Esta elección sigue siendo una elección entre alguien que ha luchado toda la vida por la gente de a pie y alguien que sólo se preocupa por sí mismo”, agregó.
Pero, puesto que las reglas del partido hacen casi imposible reemplazar a los candidatos sin su consentimiento, para que los delegados pudieran elegir a alguien que no sea Biden lo primero que tendría que suceder es que él mismo anunciara su salida. Y, en segundo lugar, “los demócratas tendrían que ponerse de acuerdo sobre un candidato alternativo” y como por el momento no lo hay, existiría la posibilidad de que la salida de Biden conllevara una auténtica batalla dentro del partido. Sería un golpe del que no podrían recuperarse de aquí a noviembre”, sentenció el politólogo.

