Mónica Almada, la “halcona” de Caputo para controlar el Ministerio

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En el Ministerio de Economía se habla cada vez más del rol preponderante de la abogada Mónica Almada, mano derecha del ‘supersecretario’ Juan Pazo y considerada la ‘halcona’ de Luis Caputo para controlar la cartera.

Aunque formalmente está designada al frente de la “Unidad de Articulación Estratégica de Áreas Económicas y Productivas”, Almada ejerce como una suerte de jefa de gabinete de Pazo, el secretario de Planeamiento y Gestión del Desarrollo Productivo y de la Bioeconomía. Hasta hace dos meses Pazo era el secretario de Industria.

Más allá de los títulos, Pazo es una figura clave del Ministerio porque es hombre de extrema confianza de Caputo y señalado como el responsable de la macroeconomía, un área que no es el fuerte de Toto. El otro sostén de Caputo es Pablo Quirno, más ligado al lobby con el mundo político y empresario.

Así como Pazo es la mano derecha de Caputo, Almada lo es de Pazo. En el día a día de Economía es señalada como una suerte de “comisaria política” encargada de ordenar y controlar todas las áreas. Algunas de sus víctimas la definen como una “killer”.

Además del rol de “halcona”, Caputo y Pazo le dieron dos funciones importantes a Almada en el control de dos cajas clave. La abogada fue designada como directora en el Comité Ejecutivo del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, que tiene el objetivo financiar proyectos productivos en Tierra del Fuego. También fue nombrada en el Fondo Fiduciario Nacional de Agroindustria (Fondagro), que hace días fue disuelto.

Almada es una vieja conocida de la política porteña y ese rol de “halcona” del Ministerio le está generando muchos enemigos que empezaron a recordar un resonante caso que la tuvo como protagonista durante la crisis de 2001.

Almada era directora del Banco Ciudad (cargo al que había llegado de la mano de Fernando De la Rúa) y tuvo que renunciar cuando se descubrió que tres días antes del “corralito” retiró un plazo fijo de 315 mil dólares que tenía en la entidad. Almada había colocado ese dinero por treinta días el 28 de noviembre de 2001 y precanceló el plazo fijo el viernes 30 después del cierre del horario bancario (algo prohibido), con el argumento de que debía hacer una operación inmobiliaria. El lunes 3 de diciembre se confiscaron los depósitos. Las sospechas de información privilegiada derivaron en que Aníbal Ibarra le pidió la renuncia.

Tras el escándalo Almada se corrió del ojo público y el PRO la recluyó como asesora en la Cámara de Diputados. En 2009 Macri la nombró directora administrativa del Teatro Colón. Ya durante el gobierno nacional, Almada volvió a ganar notoriedad al ser designada primero como directora y luego como vicepresidenta de Nación Seguros. Al mismo tiempo, Pazo era superintendente de seguros de Nación.

Fuente: https://www.lapoliticaonline.com