Se dio cuenta recién al día siguiente, cuando quiso comprar unos medicamentos en la farmacia y el vendedor le dijo que su cuenta no tenía fondos.
Rosa no entendía nada. Hasta que, un rato más tarde, fue al banco y entendió todo. Tanto que se descompuso y tuvieron que llamar a una ambulancia.
Habían accedido a sus cuentas y le habían robado hasta el último centavo. Casi tres millones de pesos.
Fuente: https://salta.telefe.com/redes

