Tuvo que intervenir. El chat del plantel se había revolucionado tanto, que fue el propio Diego Martínez el que tuvo que responder. Y explicar por qué su PF había dicho que Boca iba a adelantar su regreso a las prácticas para el martes, cuando habían quedado antes del choque con Platense que se volvería al trabajo el miércoles. “Es mi decisión. Hay que mejorar esto”, puso el DT, sin más. Lo que siguió fue un quiebre en la comunicación, una tensión whatsappera, que luego continuó de manera presencial en la tarde del martes con la cumbre entre el DT, los jugadores y Juan Román Riquelme. Leer más acá.
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