No fue una derrota más para Boca. Venía de lamentar lo que habían desperdiciado en la primera fecha al perder con Atlético Tucumán y no pasó mucho que se topó con la caída ante Platense. Seis puntos perdidos de arranque, en cuatro fechas, con rendimientos muy preocupantes. Y encima, la expulsión de Marcos Rojo, el capitán, referente y líder, afuera por una irresponsabilidad con reincidencia. A Diego Martínez no le gustó nada de nada y por eso el de este martes no fue un entrenamiento como el de todos los días. Con Juan Román Riquelme tomando la palabra frente al grupo. Leer más.
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