Rayados tenía que ganar por dos goles para poder clasificar a la final. Es que el peso de haber perdido en la ida y haber terminado en peor posición en la tabla general (Cruz Azul fue 2° y Rayados 4°), lo obligó a definir de visitante y con esa desventaja en caso de empate en el global.
Con esa necesidad de marcar que tenían los del Tano Ortiz, más un poco de nerviosismo porque los minutos pasaban, la ecuación le quedó justa a Cruz Azul, que en la única que tuvo, y después de varias fallas de los visitantes, convirtió el 1-0 (2-0 del global) a los 61′ por medio de Sepúlveda. Parecía historia sentenciada. Parecía…
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