Josep Guardiola y Mikel Arteta han encarnado una definición apasionante de la Premier League de la mano de los equipos construidos a su imagen y semejanza: Manchester City y Arsenal. Sin embargo, ambos también mantienen una estrecha relación y cada uno aportó su granito de arena para que el otro llegue a su posición actual. Fue el propio Pep el que le dio a Mikel su primera posibilidad para mostrarse como parte de su cuerpo técnico en los Ciudadanos y, ahora, estarán separados por 320 kilómetros de distancia: uno buscará el triunfo que le dé el campeonato ante West Ham como local; el otro luchará por ganar ante Everton en Londres sumado a una ayuda de los Martillos para cortar una sequía de 20 años sin ganar el torneo de Primera División.

