Participará la comunidad educativa, encabezada por la profesora Marianela Hoyos, y exalumnos de la institución. “La idea es que sea un reencuentro y que se pongan en valor los recuerdos, la historia de la escuela y las vivencias de los miles de salteños que pasaron por sus aulas”, contó la vicedirectora.
Recordó, además, que en 2014 para el centenario de la escuela no se pudieron realizar los festejos como hubiesen querido, por ese motivo esta será una fecha muy especial, con toda esa carga de emotividad que quedó pendiente. “Eran tiempos de conflictividad, se sucedían los paros y no pudimos celebrar como corresponde”, explicó Sandra Cabezas.
También está invitada a sumarse a las actividades la Asociación Japonesa y miembros diplomáticos de ese país asiático, ya que el establecimiento es depositario de su bandera.
Estudiantes en el año 1978
La escuela se creó formalmente el 25 de marzo de 1914 y fue inaugurada en abril de ese mismo año en el entonces barrio Polígono, que se emplazaba en la zona donde actualmente se encuentra el club Gimnasia y Tiro.
En un principio contaba con un puñado de alumnos. El plantel docente estaba conformado por Lucinda Berrenechea de Guzmán, directora; y las maestras de grado María Luisa Martínez, María Luisa Isasmendi y María Teresa Echenique. Pero, al poco tiempo de empezar a andar, en marzo de 1916 durante la gobernación de Abraham Cornejo, la escuela cerró sus puertas por falta de alumnos.
Cuenta la historia que, cuando parecía que la escuelita quedaría en el olvido, el gobierno de Joaquín Castellanos logró rescatarla y retornaron las actividades a sus aulas el 21 de marzo de 1921, con Amelia Estrada de Nieva como directora, junto a las maestras Carmen Rosa Mainoli y Mercedes Castro. Seis meses más tarde se acuñó el primer nombre que tuvo el establecimiento: “Juana Manuela Gorriti”. Fue en homenaje a la escritora salteña, hija de José Ignacio Gorriti, héroe de la Independencia y oficial de Martín Miguel de Güemes.
Año 1977, promoción 1983
Pero el nombre de la novelista duró poco, ya que el 1 de junio de 1922 el gobierno de Adolfo Güemes lo reemplazó por el de la educadora salteña “Maestra Jacoba Saravia”. Nunca se conocieron los motivos de esa repentina decisión.
De acuerdo a los relatos históricos, en los primeros años la escuela funcionó en una antigua casona de calle Vicente López, hasta que en 1937 el gobernador Luis Patrón Costa inauguró el edificio ubicado en Entre Ríos y Deán Funes. Contaba con 18 aulas, dos amplios patios, un salón de actos y una vivienda para el director. La institución era dirigida por Francisca Villagra de Macedo, quien formó la cooperadora escolar “Copa de Leche”.
Entre 1930 y 1940 se creó el jardín de infantes, sexto grado, la Cruz Roja y se intensificó la enseñanza de agricultura, de la mano del profesor Telmo Moya Morales. En 1947 asumió como directora María Antonia Perotti de Quintana. Se formó entonces el Teatro de Títeres, la Biblioteca Escolar, el Club de Niños Jardineros y el Ropero Infantil. La escuela que había nacido con un pequeño grupo de chicos, ya tenía 35 grados, doble turno y 1.196 alumnos.
El equipo de fútbol, campeón provincial del intercolegial 1981
Tres años más tarde, en 1950, la responsabilidad de la institución fue depositada en Leonor Campilongo de Vico Gimena, y en 1957 el establecimiento fue categorizado como “Escuela Experimental”, con el asesoramiento de los profesores Oscar Oñativia y Víctor Savoy Uriburu, director y secretario del Instituto de Sicología y Ciencias de la Educación del Departamento de Humanidades de Salta (dependiente de la UNT). Debido al éxito del proyecto, la escuela recibió visitas de destacados educadores de la UNESCO, de las universidades nacionales de Tucumán, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, La Plata y de otras provincias.
Alumnos en el año 1978, junto a la señorita Anise
Fechas importantes
El 25 de noviembre de 1964 tuvo lugar la celebración de las Bodas de Oro de la escuela. Según crónicas de la época, uno de los actos más emotivos fue la visita que docentes y alumnos hicieron a la primera directora de la escuela, Lucinda Berrenechea de Guzmán. Le entregaron una medalla recordatoria y un ramo de flores. Aquel día se recordó también el sesquicentenario del natalicio de doña Jacoba Saravia y de Plazaola.
Uno de los patios del establecimiento
En 2014 con la profesora Patricia Di Pascuale como directora, la institución cumplió su centenario y también se conmemoró el bicentenario del natalicio de Jacoba Saravia.
Hoy la escuela se prepara para el aniversario 110, en el que los exalumnos serán también protagonistas.
Se sumaron a colaborar con las actividades los alumnos de la promoción 1983, integrada por Claudia Pastrana Méndez, Fabiana Laham, Mariela Teplixke, Daniel Díaz, Aldo Liaks, Ariel Zeitune, Betty Montenegro, Gabriela Silva, Luis Bellotto, Luis Leopolos, Javier Bayón, Cecilia Ramos Lico, Claudio Javier Chacón, Dante Sastre, Carlitos Melián, Carlos Peralta, Facundo Juárez, entre otros.
“Escuela Experimental”
A finales del siglo XIX y comienzos del XX, surgió una nueva corriente pedagógica pensada para cambiar la educación tradicional de la época. Ese movimiento es conocido genéricamente como “Escuela Nueva”. El objetivo era consolidar propuestas basadas en diversos métodos que tenían en común la idea de la participación activa del niño, y la necesidad de adecuar la enseñanza a sus particularidades.
La escuela nueva promulgaba la idea de autoformación a partir del respeto a las actividades espontáneas de los chicos. Además, sostenía sus ideas a partir de una meta: el cambio social.
Clases en un aula de la escuela
Esa corriente nacida a fines del siglo XIX y que se fue consolidando en Inglaterra, Francia y en Chicago (EEUU) llegó a Salta en 1957, donde arrancó todo un proceso de reformulación identitaria. En esa búsqueda, tuvieron un papel preponderante distintos profesionales formados principalmente en la Universidad Nacional de Tucumán.
La escuela Jacoba Saravia fue parte importante del desarrollo pedagógico en las escuelas primarias de la provincia a finales de 1950 y comienzos de 1960, en relación a sus aportes a la configuración de nuevas experiencias en la región. Fue un proyecto atípico llevado a cabo en una escuela pública urbana, por iniciativa del Instituto de Psicología y Ciencias de la Educación de la UNT, como un espacio para la experimentación e investigación en torno a la enseñanza y al aprendizaje de niños en edad escolar.
El desarrollo mediante el método de trabajo en equipo y la experimentación en el uso de la Letra Script, son claras influencias de la denominada “Escuela Nueva”, y fundamentalmente de los aportes de los franceses Roger Cousinet y Robert Dottrens, en la pedagogía de la época.
Esta escuela experimental, con el paso del tiempo, se convirtió en un hito de innovación para la educación salteña y tuvo gran influencia en la formación docente local.

