Pocos recuerdan a Roberto, quien había entrado a la casa (a la que en ese entonces solo entraba Soledad Silveyra, la conductora), vendiendo leña, y se fue con un abultado premio en dólares que se licuó por el corralito. De 200 mil billetes verdes, Parra se quedó con 50 mil.
Hoy, el campeón de GH 2 rememora con cariño sus días en la casa y está muy lejos de los medios. A diferencia de Silvina o Gustavo Conti y Ximena Capristo, compañeros en aquella edición que fue un boom de rating, Parra tuvo tibias incursiones en televisión y terminó dedicándose a otro rubro: el textil.
“Me hubiera gustado que Telefe me diera una posibilidad de seguir en la TV. Quería ser notero o periodista deportivo, también actor. Golpeé varias puertas para ver si podía hacer teatro”, contó recientemente, en una nota a Infobae.
LA MALA SUERTE DE ROBERTO PARRA, GANADOR DE GRAN HERMANO 2001
Parra no tuvo suerte. “Me pasó todo junto. La peor de esta Argentina me agarró a mí. El día que Cavallo estaba anunciando las medidas, yo salía de la casa de Gran Hermano. El poquito que me quedó lo invertí en el mercado textil, a lo que me dedico: fabrico ropa, vendo uniformes y vestimenta de trabajo”, señaló.
El ex campeón de GH no se olvida más de su paso por el reality, que recuerda con nostalgia. “Fue una de las experiencias más lindas y maravillosas que tuve en mi vida. Pensar en Gran Hermano me lleva a que me gustaría seguir estando cerca de los medios, lo que siempre anhelé”, se sinceró.
Tampoco olvida la pesadilla que fue sacar su premio del corralito bancario. “A Solita Silveyra y a Marcelo Corazza les pasó lo mismo. Toda la plata les quedó dentro del banco por confiar. Fue un verdadero horror”.
Fuente: https://www.paparazzi.com.ar/

