También destacó que cada operativo es acompañado de las denuncias formales en el Ministerio Público de la Acusación: “Vamos a llevar a los autores de estos delitos a la justicia para que afronten todas las consecuencias de sus actos. Cada fraude afecta el funcionamiento de la red y perjudica al resto de los usuarios”.
En esta última semana, además de los lavaderos de autos, se encontraron conexiones irregulares en un bar en 1 de Mayo al 2000 y en una cochera contigua. Allí se labraron actas por consumos no registrados equivalentes a $ 1, 1 millones. Cabe recordar que días atrás la empresa dio a conocer que en llevó adelante 15.200 operativos de inspección en comercios, industrias y domicilios particulares de Rosario, Santa Fe, Rafaela, San Lorenzo y Villa Constitución; identificando fraudes por energía consumida y no registrada por más de 77 millones de pesos.
El hurto de energía tiene un impacto directo en la sobrecarga de la red eléctrica, generando bajos niveles de tensión y cortes. Esta situación afecta directamente la red de baja tensión en los usuarios. Asimismo, la manipulación de electroductos de forma ilegal puede generar graves accidentes como incendios, explosiones o descargas, provocando importantes lesiones e incluso la muerte.
Por otro lado, la propia EPE dio a conocer detalles de la auditoría realizada sobre el periodo 2020-2023 donde detectaron que había pérdidas mensuales por hurto de energía por $4.200 millones de pesos, lo que representaba un 7,32% del total de la energía operada.
Penalidades
Según el Código Penal, el hurto o manipulación de energía eléctrica es un delito sancionado con prisión, dependiendo de la gravedad del acto.
Las penas pueden llegar a significar años de prisión, además de las restituciones y recargos económicos por hurto o estafa.
Fuente: https://salta.telefe.com/redes

