Con profunda expresión de fe, la feligresía católica, conmemoró la Pasión y muerte de Jesucristo, reeditando el camino del Viernes Santo, en las celebraciones que durante toda la jornada, se realizaron en las parroquias del departamento.
Es este quinto día de la Semana Santa, que se constituye en una de las conmemoraciones más representativas y profundas del cristianismo, los fieles rememoraron la pasión, la crucifixión y muerte de Jesús.
En la parroquia Santa Teresita y San Juan Bautista Scalabrini, el padre Jorge García Méndez, presidió la celebración de la Pasión de Cristo, la adoración de la Cruz, la oración universal y la comunión En horas de la tarde, se realizó la procesión hasta la capilla San Antonio, reflexionando sobre las siete palabras de Jesús en la cruz. A las 20, todos participaron de la procesión con el Cristo yacente, hasta llegar al templo ubicado en barrio 14 de Abril. En su mensaje, el sacerdote sostuvo que no tenemos que pedirle a Dios que aparte las cruces de nuestra vida, “debemos pedirle que nos de la fuerza para poder llevarla, porque toda cruz, todo momento difícil, doloroso, tiene un propósito en nuestras vidas”.
En tanto, que en la parroquia San Pedro de Río Negro, la celebración del Viernes Santo, comenzó en la capilla Virgen del Valle del sector conocido como El Triángulo, donde tuvo lugar la celebración de la Pasión y adoración de la cruz. En horas de la tarde, en el templo matriz, se cumplió la misma celebración, culminando con la tradicional procesión con el Cristo yacente, la Dolorosa, San Juan y la santa cruz. Durante el recorrido se rezó el Vía Crucis, donde comunidades de la parroquia, representaron las escenas vivientes de cada una de las estaciones, haciendo también alusión a la realidad que vive la sociedad, con los flagelos que la golpean, como la droga, el alcohol, el acoso, el aborto, la violencia, entre otros.

