“Ninguno quiero traer con tendencia homosexual. En esta escuela no quiero ni uno. Hoy día la corriente de que la modernización es relatividad, nahaniri… el que es hombre es hombre y el que es mujer es mujer”, dijo el ministro en la ceremonia de inicio de clases. Después siguió profundizando su línea homofóbica y dejó en claro que no permitiría la inscripción de ningún alumno homosexual en las escuelas agrícolas y, si se percataban de alguno, lo echarían.
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Los comentarios de Giménez generaron revuelo en redes sociales, pero el ministro salió a defender su postura, aunque choque de frente con la Constitución. Para el titular del MAG, un estudiante gay podría incomodar a sus compañeros heterosexuales. “No tenemos condiciones, no tenemos sanitarios para una tercera opción. Tenemos la obligación de proteger a los niños. Las personas que tienen este tipo de tendencia tienen la actitud de molestar, va a crear problemas”, quiso justificarse.
Al realizar su descargo, que en realidad lo complicó mucho más, el ministro aseguró que no hablaría más sobre el tema por ningún medio. Para entonces, ni en el gobierno ni en la oposición daban crédito de las declaraciones de Giménez. Las senadoras Esperanza Martínez y Celeste Amarilla le exigieron a Santiago Peña que concrete su destitución, una opción que ya estaba sobre la mesa desde antes de estas declaraciones discriminatorias.
Ninguno quiero traer con tendencia homosexual, en esta escuela no quiero ni uno. Hoy día la corriente de que la modernización es relatividad, nahaniri, el que es hombre es hombre y el que es mujer es mujer
Giménez no solamente dio un discurso de odio, sino que limitó el acceso a una institución pública a personas heterosexuales y definió la discriminación como un comportamiento que solo excluye a personas con impedimentos físicos. “Una persona pervertida puede entrar a una institución y los niños tienen que cuidarse. Ellos pueden buscar otra opción”, remató, sin ningún atisbo de arrepentimiento.
Horas después de que el video se viralizara, desde la Presidencia, momentáneamente ejercida por Pedro Alliana -Peña continúa con su gira por España-, se emitió un comunicado oficial vía redes sociales y se deslindaron de las expresiones de Giménez. La Defensoría del Pueblo y la Federación Nacional Campesina también cuestionaron los comentarios del titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería.
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Giménez había cruzado a Peña en su época de candidato por apoyar la aprobación del matrimonio igualitario, una postura extraña para un dirigente colorado. De hecho, las palabras y la vehemencia del ministro desconcertó incluso a los miembros de Honor Colorado, que basaron la última campaña electoral en su lucha contra la denominada “ideología de género” y los derechos de las personas LGBTI. Bachi Núñez negó que Giménez fuera descartado del gabinete, pero rechazó su discurso.
No es la primera vez que Giménez aparece el centro de la polémica. En noviembre del año pasado, el MAG firmó un documento de entendimiento diplomático, sin que sea parte de sus atribuciones, para supuestamente beneficiar comercialmente a Paraguay. Al filtrarse el documento, se verificó que los representantes de Kailasa vinieron hasta el país y el ministro no se percató de que se trataba de un Estado inexistente.
La permanencia de Giménez en el cargo hace tiempo está en entredicho por su mala gestión y por haber chocado con importadores frutihortícolas. Lo que estaría atajando su salida sería que su vuelta al Senado dejaría afuera a Juan Carlos “Nano” Galaverna. La jugada que están pensando es echar a Hernán Rivas para que Galaverna no pierda su banca en el caso de que Giménez vuelva.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com

