“La AMIA pretende ser un faro de esperanza, un ejemplo de resiliencia, una muestra de que se puede seguir adelante sin olvidar a quienes ya no están y honrando ese legado”
“Ser presidente de la AMIA es un desafío muy interesante y no me arrepiento de haber asumido”, dice Linetzky /Foto: Pepe Mateos.
La historia de la mutual
La reapertura de la mutual en 1999, tras el atentado / Foto: Centro Marc Turkow/AMIA
Una celebración de Pesaj en 1905 / Foto: Centro Marc Turkow/AMIA
La torta del 75 aniversario / Foto: Centro Marc Turkow/AMIA
“Para celebrar los 130 años de la institución pensamos un acto en el Teatro Colón, pintaremos la fachada de la AMIA de un modo artístico, tenemos pensado realizar trece videos inmersivos en formato 180 grados con la historia institucional -uno por década- y finalizaremos la obra en nuestra sala velatoria”
La fachada de la sede en 1960 / Foto: Centro Marc Turkow/AMIA
La llegada de inmigrantes de la comunidad judía / Foto: Centro Marc Turkow/AMIA
Los forjadores de la Argentinadijo este lunes el presidente de la institución, Amós Linetzky, en el marco del aniversario 130 de la creación de la institución que conduce, que se celebrará con diversas actividades como un acto en el Teatro Colón y videos inmersivos en formato 180 grados con su historia.La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)vinculadas con el fallecimiento de un ser querido.Con el paso del tiempo, y a medida que aumentaba la población judía, las acciones de esta mutual se multiplicaron hasta consolidarse como una organización destinada a promover acciones de bien público y garantizar derechos., agregó este abogado de 44 años, el segundo presidente más joven en la historia de la institución, luego de Alberto Crupnicoff, que tenía 35 años cuando la presidió en 1994, año del atentado en el edificio de la calle Pasteur 633 -18 de julio-, que este 2024 cumplirán 30 años de impunidad.”El atentado sigue siendo una herida abierta que cada día duele más. A pesar del paso del tiempo, y de la impotencia por la falta de justicia, la decisión de mantener viva la memoria de las 85 personas asesinadas y seguir luchando hasta que los responsables cumplan sus penas por el delito de lesa humanidad que cometieron, sigue firme como el primer día”, aseveró Linetzky.Agregó que al terrorismo hay que “afrontarlo con más acciones a favor de la vida, de la convivencia pacífica en diversidad, paz, y con sentido solidario; valores que AMIA encarna y lleva a la práctica como legado a las nuevas generaciones”.”Los fundadores de la AMIA pensaron a la institución como se pensó la grandeza del país”, reafirmó., explicó.Consultado sobre qué lo llevó a tamaña responsabilidad cuando no tenía experiencia en cargos de esta envergadura, Linetzky se remontó a su época de estudiante universitario: narró que cuando estudiaba Derecho -UBA- tuvo como docente al rector del Colegio Nacional Buenos Aires, Horacio Sanguinetti, quien invitó a sus alumnos a visitar la escuela secundaria que dirigía.”Nos llevó a la biblioteca, que es un espacio enorme, grandioso, y nos dijo: ‘miren lo que tenían en mente los creadores de este país’, o el Teatro Colón, que hasta hoy no hay nada parecido”, dice que dijo Sanguinetti.”Tenían en mente un país enorme, grande en todo sentido, y hay que retomar esas ideas de lo que puede ser la Argentina y hacerla., dijo refiriéndose “al país y a la comunidad judía”, y particularmente a la institución que preside.”La AMIA pretende ser un faro de esperanza, un ejemplo de resiliencia, una muestra de que se puede seguir adelante sin olvidar a quienes ya no están y honrando ese legado”, aseveró.Linetzky reconoce que, como dirigente, continúa ese mandato que él lo vive a través de las tradiciones halájicas, es decir desde el cumplimiento de las reglas y prescripciones de un mandato religioso-jurídico., consultó Télam.”Esto es una misión, es un precepto importante trabajar para la comunidad”, explicó y aclaró que partió de “un concepto religioso”.”A mí me gustaba mucho estudiar, de hecho estudiaba todas las mañanas, las tardes y las noches. Era realmente aplicado en mi estudio, pero hay un principio que está en la Guemará (una serie de libros que reflejan las discusiones entre los sabios y sus pensamientos analíticos), así que cuando me propusieron asumir como presidente de la AMIA me hice una pregunta halájica: ¿cuándo uno está autorizado a dejar de estudiar?: Cuando hay una misión por hacer y nadie más está para hacerlo”, explicó.(concepto que engloba los valores de solidaridad y justicia), explicó.-¿Y qué se respondió?, preguntó esta agencia.”Que hay momentos en la vida en que, si no hay otro, soy yo quien tengo que hacerlo. Así que cuando me ofrecieron asumir como presidente de la AMIA dije eso: si no hay otro, yo estoy. Cuando hay una misión o algo para hacer, y nadie más está para hacerlo hay que asumir”.-¿Cuáles son las asignaturas propuestas para este año en la AMIA?”Va a ser un año interesante y muy rico. Aunque iremos con cautela,, que será una de las más grandes de la ciudad de Buenos Aires”, explicó sin olvidar que en este 2024 también se cumplen 30 años del atentado a la institución, perpetrado aquel fatídico lunes 18 de julio gris y lluvioso.

