Dos mujeres fueron víctimas de un asalto a manos de una banda de delincuentes que las interceptaron en la zona sur de Rosario cuando circulaban en una motocicleta. Luego de que fueran agredidas y terminaran en el piso, uno de los ladrones intentó dispararle a una de ellas pero, afortunadamente, la bala quedó alojada en el cañón.
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El ataque tuvo lugar en la esquina de las calles Schweitzer y Colombres, ubicadas en el barrio 7 de Septiembre, cuando ambas fueron sorprendidas por tres hombres que se movilizaban en otra moto que no tenía patente. La conductora fue identificada como Virginia, quien relató que su acompañante se trataba de una tía de 76 años.
Luego de que los agresores aparecieran en el lugar, la víctima aseguró que estos se acercaron a ellas hasta que consiguieron encerrarlas y hacerlas caer en el piso. “Me fueron empujando y no sé si fue con una patada a la moto que nos hicieron caer”, planteó la mujer al señalar que solo bastaron unos segundos para que uno de ellos tomara posesión del vehículo.
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En un diálogo con el noticiero Telenoche Rosario, transmitido por la señal de El Tres, la conductora contó que intentó levantarse luego de haberse caído de espaldas en el asfalto, pero que el ladrón que viajaba en el medio de sus cómplices la apuntó con un arma de fuego, gatilló dos veces, pero los proyectiles no salieron.
El momento en el que las mujeres fueron tiradas al piso (Gentileza El Tres)
“Me gatillan y no salió el tiro. Estoy contando esto porque no sé, estoy viva de milagro”, manifestó al agregar que uno de ellos incluso había intentado robarle la cartera que llevaba colgada. Sin embargo, el bolso se encontraba trabado con la campera que tenía puesta, por lo que uno de los criminales la agredió físicamente al arrojarla contra el pavimento con fuerza.
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Después de que el intento de sustraerle la cartera resultara fallido, los tres ladrones se dieron a la fuga con la moto. De manera instintiva, la tía de Valeria pidió ayuda a las personas que se encontraban cerca del lugar de los hechos, lo que provocó que uno de los agresores le dijera al presunto tirador de la banda que “tírale hasta matar”.
Tras haber digerido lo ocurrido, la mujer lamentó no haber recibido ningún tipo de ayuda de parte de los vecinos, pese a que señaló que el lugar se encontraba “lleno de gente”. Como consecuencia del ataque, la víctima denunció tener varias lesiones, entre ellas, un golpe en una de sus rodillas, raspaduras en el cuerpo y un chichón en la cabeza.
“Es muy feo lo que pasó, yo pensaba que no la contaba”, aseguró la víctima al recordar que le había pedido a su tía que escapara para que pudiera salvarse de volver a ser agredida, debido a que ya había sufrido un golpe en la cabeza producto de que se le saliera el casco cuando fueron empujadas a la calle.
El lugar en el que fueron agredidas las mujeres (Captura de Google)
Por otro lado, la víctima expuso que el móvil policial llegó a los minutos de haber hecho la denuncia por medio de la línea de emergencia, pero que la ambulancia que habían solicitado para que las revisara nunca apareció. Asimismo, la mujer contó que la moto cumplía un rol fundamental en su vida, ya que la usaba para trabajar como repartidora.
“Me dejaron sin trabajo, sin nada”, apuntó la mujer al mencionar que se trataba del segundo vehículo que le robaron, el cual decidió comprar hace un año y medio luego de vivir un hecho similar. Por este motivo, pidió a los vecinos de la zona que se contactaran con ella, en caso de que contaran con algún dato que fuera vital para poder localizar el rodado.
Por último, la víctima reconoció que tenía miedo de volver a salir a la calle, sobre todo, porque trabajaba como repartidora en el horario de la noche. “El barrio está muy jodido”, consideró al plantear que se sentía más indefensa al cargar la caja en la que transportaba los pedidos.

