En referencia a la rentabilidad de los últimos siete días, el Ripple marca una caída del 0,79%; pese a ello en el último año todavía mantiene una mejora del 1,24%.
Analizando este dato con el de jornadas previas, da la vuelta al dato de la sesión previa donde experimentó una caída del 0,88%, mostrando recientemente una falta de continuidad en los resultados.
La cifra de la volatilidad es notoriamente inferior a la acumulada en el último año, por lo tanto está teniendo un comportamiento más estable de lo habitual en fechas recientes.
En la foto anual, el Ripple ha llegado a pagarse en un máximo de 0,696 euros, mientras que su nivel más bajo ha sido 0,543 euros. El Ripple se coloca más cerca de su valor mínimo que del máximo.
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