Dani Alves está en un banquillo en la Audiencia de Barcelona por los graves hechos que se le imputan y las contundentes pruebas en su contra, pero no debe restarse relevancia al buen uso de un protocolo por parte de la sala Sutton de Barcelona aquella noche del 30 de diciembre de 2022. El responsable de acceso a la sala vio en la zona de guardarropa a la víctima llorando desconsoladamente, como ratificó este lunes en el juicio. Fue entonces cuando se interesó por qué le ocurría, que la joven relató al director del establecimiento. Inmediatamente, éste activó el protocolo ‘No callem’ (’No callamos’), aprobado en 2018 por el Ayuntamiento de Barcelona para combatir las agresiones sexuales en locales del ocio nocturno. Así, la víctima pudo recibir una adecuada atención temprana. Nuestro enviado a Barcelona, el periodista Jose Sánchez, lo explica aquí con más detalle.

