En referencia a la rentabilidad de la última semana, el Ripple anota una caída del 4,1%; aunque en términos interanuales acumula aún una ganancia del 30%.
Analizando este dato con el de días pasados, cambió el sentido del resultado previo, cuando se saldó con una bajada del 1,19%, demostrándose incapaz de asentar una tendencia en fechas recientes.
En la última semana la volatilidad fue de 20,3%, que es una cifra notoriamente inferior al dato de volatilidad anual (76,66%), por lo que está teniendo un comportamiento más estable de lo previsible en las últimas fechas.
En la foto anual, el Ripple ha llegado a cambiarse en un máximo de 0,696 euros, mientras que su nivel más bajo ha sido 0,593 euros. El Ripple se posiciona más cerca de su valor mínimo que del máximo.
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