La brecha cambiaria tocó el 60%.
Las reformas emprendidas por el gobierno de Javier Milei están tardando en imponerse, mientras que los tiempos de una deteriorada economía se aceleran más allá de las previsiones oficiales. El objetivo inicial de la política económica estaba basado en mantener una estabilización del tipo de cambio -ya ajustado sobre el nivel de los 800 pesos- con una devaluación controlada del orden del 2%, acumulación de reservas con un “cepo” que sigue vigente, y tasas reales negativas en pesos, que contribuyan a licuar los pesados pasivos en el balance del Banco Central.

