Que Gallardo se haya tomado parte de la conferencia para remarcar que el presente de KC “habla de su jerarquía” y que “no es fácil llegar a River, ponerte la camiseta y jugar como juega él” indica lo rápido que se acopló al equipo, sin verse afectado, al menos hasta el momento, de la temida palabra “adaptación” que complica a los nuevos refuerzos y también a los que regresan. Un ejemplo actual de esta problemática es Sebastián Driussi, quien demoró varios partidos hasta dejar atrás la MLS y volver a estar en la sintonía fina del fútbol argentino.
Partiendo del análisis del Muñeco, si “cada individualidad que crece hace que crezca el rendimiento del equipo” y eso genera “un crecimiento permanente”, el nacido en Itagüi es responsable de la levantada por potenciar a sus compañeros con pequeñas sociedades, en una zona en la que resta afianzar al tercer eslabón (Nacho Fernández, hoy, le saca ventaja a Galoppo y Meza), pero que lo tiene junto a Enzopé como indiscutido.
Kevin Castaño. Prensa River
Sus números top ante Barracas
Además de su asistencia a Marcos Acuña, frente al Guapó lideró los ítems más importantes para un volante de sus características. Terminó primero en toques (117), en recuperaciones (9), en pases precisos (92/99) y a campo contrario (65), y en pases en el último tercio de la cancha (14), con una efectividad total de pelotas al pie de sus compañeros de un 93%. Cifras dignas de históricos como Exequiel Palacios y Nico de la Cruz.
Kevin Castaño ante Boca. EFE.
Con este presente del MC de 24 años, en parte se entiende por qué el Krasnodar no se la hizo sencilla a River a la hora de negociar. Como interior y hasta recostado por la banda, “crackstaño”, como ya lo apodan los hinchas, es el complemento ideal para cualquier #5 y su arranque en Núñez cuenta un aspecto clave: en sus 11 partidos iniciales (nueve como titular) tampoco dio indicios de sentir la presión de ser el segundo jugador más caro de la historia del club de Núñez (13.8 millones de dólares), contexto que sí supo afectar a Rodrigo Villagra y provocó que se fuera por la puerta de atrás.
“Se adaptó, entra, juega, se asocia, nos da fluidez en el juego, control… Lo hizo bien para su llegada reciente. Nos va a seguir dando lo bueno que viene mostrando”, había expresado el Muñeco post 0-0 frente a Barcelona de Guayaquil en el Monumental, cuando el equipo aún no fluía. Ahora, River despegó. Y Castaño es el más claro…
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