“Me gustaría ser papa. Esa sería mi opción número uno. Creo que sería un gran papa. Nadie lo haría mejor que yo”, dijo Trump el miércoles desde la Casa Blanca. El mandatario volvió a generar controversia como en el funeral del papa Francisco, el pasado sábado en El Vaticano, donde se saltó el protocolo al asistir vestido de azul y no de negro, como lo dicta la tradición en estos casos.
A principios de la semana, el magnate republicano ya había bromeado sobre la elección del próximo líder de los 1.400 millones de fieles de la Iglesia católica, una minoría religiosa en Estados Unidos. Alrededor del 20% de los estadounidenses se declaran católicos y las encuestas a pie de urna indicaron en las presidenciales de noviembre pasado que alrededor del 60% había votado por Trump.
Cónclave
La Iglesia católica espera la celebración del cónclave que elegirá al nuevo pontífice, el próximo miércoles 7 de mayo, tras la muerte del papa Francisco a los 88 años el pasado lunes 21 de abril. 133 cardenales de todo el mundo, menores de 80 años se reunirán en un cónclave a puerta cerrada en el Vaticano para elegir al sucesor de Francisco, el primer pontífice latinoamericano.

