Todo ocurrió después de que superaron un desafío de baile, donde lograron un beneficio especial. Gran Hermano les anunció que recibirían un gimnasio renovado y, poco después, los participantes vieron cómo varios trabajadores encapuchados ingresaron las máquinas en completo silencio. “Podrán asomarse al ventanal y quedarse parados, en silencio”, les indicó la voz de la casa.
A pesar de las advertencias, algunos integrantes del programa no pudieron ocultar su sorpresa al ver al personal de producción. Este hecho generó críticas en las redes sociales, donde muchos señalaron que rompieron el aislamiento al tener contacto visual con personas ajenas al juego. “No deberían ver a nadie más que a ellos mismos”, comentaron algunos usuarios.
Santiago del Moro, conductor del ciclo, también anticipó cómo sería la entrega del premio. “Entrarán hombres grandes y fuertes a colocar las máquinas y ellos verán todo, pero no podrán hablarles”, explicó al público antes del ingreso del equipo de trabajo. La escena generó gran expectativa entre los espectadores.
Aunque los participantes respetaron la consigna de no hablar con el personal, la presencia de personas externas dentro de la casa no pasó desapercibida. Las imágenes del momento rápidamente circularon en las redes, donde algunos seguidores cuestionaron la rigurosidad del aislamiento.
La llegada del gimnasio marcó un cambio importante en la dinámica del juego. Sin embargo, la controversia por la presencia del equipo de producción dejó en evidencia las tensiones sobre las reglas del reality y el límite del aislamiento que deben cumplir los participantes.
Fuente: https://www.paparazzi.com.ar/

