Los tiempos del fútbol, urgentes y cautivos de decisiones que perjudican a los protagonistas sin distinción de camisetas, esta vez le cayeron con todo su peso a él. No alcanzaba con dar sus primeros pasos con una camiseta tan pesada como la de Boca, luego de una larga inactividad que fue la continuidad de otra aún peor por la recuperación de la lesión en su rodilla. No, porque las finales estaban ahí, al caer. Y Alan Velasco dijo presente, en esa maratón de partidos que inició el año xeneize y que se llevó puesto el sueño más grande del 2025. Pero lo peor es que esa presencia lo terminó haciendo protagonizar el instante menos deseado: el del penal que eliminó al equipo de Fernando Gago de la Copa Libertadores. Leer más.
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