El hallazgo le generó sorpresa y desconcierto. “No había nadie cerca, la dejé ahí un rato y después la tiré al agua porque me dio mucho miedo”, contó el hombre, aún sorprendido.
Este tipo de sucesos no son nuevos en la zona. Vecinos y otros pescadores afirman que en varias oportunidades han encontrado prendas femeninas flotando en el agua o en sus embarcaciones sin explicación aparente. Muchos atribuyen estos hechos a la Llorona, un mito que en el Cabra Corral tiene su propia versión y que está muy relacionada con la Salamanca del dique, que aseguran se encontraría hacia el norte, en cercanías de la Bahía del Ciervo.
Según la leyenda local, el espíritu de una mujer vaga por el dique buscando a su amado, quien la habría abandonado en aquellas aguas. Algunos aseguran haber escuchado su llanto en las noches y, ahora, estos extraños hallazgos refuerzan el misterio.
Mientras tanto, entre susto y bromas, los pescadores del lugar seguirán atentos a lo que pueda aparecer en sus lanchas en las próximas noches.

