Las deficiencias en la calidad del servicio eléctrico que padece la ciudad de Orán volvieron a encender la polémica entre el municipio y el Ente Regulador de los Servicios Públicos. En respuesta a las declaraciones de Carlos, Uluncha, Saravia, representante del organismo provincial, sobre el cobro de los impuestos municipales, el intendente Baltasar Lara Gros criticó duramente la falta de control del Ente sobre la empresa EDESA y exigió que su foco de acción esté en la defensa de los usuarios y la mejora del servicio.
La reacción del jefe comunal surge en un contexto de creciente malestar ciudadano ante los reiterados cortes de luz, las constantes subas y bajas de tensión que dañan electrodomésticos y las facturas elevadas que mes a mes afectan a los oranenses. Lara Gros cuestionó que el Ente Regulador no actúe con firmeza frente a estas problemáticas y, en cambio, intente auditar el cobro del Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) que realizan los municipios.
“Un mes de ABL equivale a un solo día de factura de luz”
El intendente fue tajante en su reclamo y expuso cifras que reflejan el impacto desproporcionado de las tarifas eléctricas en la economía local. “Quiero recordarle al Ente Regulador que un mes de ABL en Orán equivale a un solo día de factura de luz. Y para un comercio, un mes entero de ABL representa apenas el costo de 16 horas de servicio eléctrico”, detalló.
Estas comparaciones ponen en evidencia el peso que tiene el costo de la electricidad en la economía familiar y comercial de la ciudad. Los vecinos de Orán vienen denunciando desde hace meses que las boletas de luz llegan con montos exorbitantes, muchas veces impagables, y que los cortes prolongados son cada vez más frecuentes sin recibir respuestas concretas por parte del Ente.
Críticas a la falta de control sobre EDESA
Para Lara Gros, la responsabilidad del Ente Regulador no está en fiscalizar a los municipios, sino en garantizar que las empresas prestadoras de servicios cumplan con los estándares de calidad. “La función del Ente no es recaudar ni auditar a los municipios. Su tarea es controlar y garantizar que EDESA brinde un servicio digno a los usuarios”, enfatizó.
En este sentido, el jefe comunal recordó que la empresa eléctrica nunca ha dado explicaciones satisfactorias sobre las fallas recurrentes en el suministro. “Cada vez que hay cortes de luz o problemas con la tensión, los vecinos quedan a la deriva, sin nadie que los defienda. El Ente Regulador tiene la obligación de velar por sus derechos, pero hasta ahora ha sido un espectador pasivo de esta situación”, añadió.
Fondos millonarios sin impacto en los usuarios
Otro punto que generó controversia es el presupuesto con el que cuenta el Ente Regulador. Según el intendente, el organismo recibe recursos equivalentes a los de un municipio de gran tamaño, pero estos fondos no se traducen en mejoras concretas para los usuarios.
“El Ente recibe recursos como si fuera el cuarto municipio más grande de la provincia, pero no se ve reflejado en una mejor fiscalización del servicio eléctrico. ¿Dónde está todo ese dinero? ¿Por qué no se utiliza para defender a los usuarios y exigirle a EDESA que mejore la calidad del servicio?”, cuestionó Lara Gros.
Un pedido de acción urgente
El intendente de Orán concluyó su pronunciamiento con un pedido concreto: que el Ente Regulador asuma su rol con mayor compromiso y que, en lugar de desviar la atención hacia el cobro de impuestos municipales, se enfoque en resolver los problemas que afectan directamente a los ciudadanos.
“El pueblo de Orán necesita soluciones, no más burocracia. Si el Ente Regulador realmente quiere cumplir su función, que empiece por exigirle a EDESA un servicio eficiente, tarifas justas y una infraestructura que esté a la altura de las necesidades de la gente”, cerró.
El reclamo de Lara Gros pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la calidad de los servicios públicos en el norte de la provincia y el rol de los organismos de control. Mientras tanto, los vecinos de Orán continúan padeciendo cortes, subas imprevistas en sus facturas y un servicio eléctrico que no ofrece garantías.

