Se renovarán las 630 bancas de la cámara baja del parlamento, el Bundestag, que luego deberán nombrar al nuevo canciller. Se trata de un sistema que no suele producir mayorías absolutas, por lo que las negociaciones para armar una coalición podrían demorar semanas o meses.
Los comicios se adelantaron siete meses luego de que la coalición de centroizquierda que encabezaba el actual canciller, Olaf Scholz, colapsara en noviembre pasado después de varios conflictos internos. El clima de descontento generalizado favoreció el ascenso de la ultraderecha, representada por Alternativa por Alemania (AfD).
Según las encuestas, el favorito es Friedrich Merz, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), que lidera las encuestas con un 30% de intención de voto. Lo sigue Alice Weidel, de AfD, que ronda el 20% y duplicaría los resultados obtenidos en 2021, con una campaña basada en una fuerte retórica antiinmigrante.
El Partido Socialdemócrata (SPD) que representa Scholz se ubica tercero con un 15% de intención de voto, lo que sería su peor resultado en elecciones parlamentarias nacionales desde la posguerra. Más atrás en las encuestas, Los Verdes (12,5%) y el partido de izquierda Die Linke (7,5%) también lograrían entrar al Bundestag.

