Mientras Aldosivi perdió a sus principales figuras de la Primera Nacional como Juan Sills, Alan Sosa, Nicolás Laméndola y Nicolás Colazo, el Verdinegro logró lo más difícil: mantener la base del equipo que consiguió el Ascenso, con 10 de los 11 titulares de aquella final en el actual plantel (sólo se fue el marcador central Agustín Sienra). Sin embargo, sin los nombres rutilantes que sumó el equipo de Marcelo Gallardo, con un presupuesto austero que no alcanza para campeones del mundo o jugadores destacados del exterior, sumó 18 caras nuevas.
Entre los apellidos conocidos en el fútbol argentino, se sumaron Juan Ignacio Cavallaro (libre de Independiente Rivadavia), Horacio Tijanovich (libre de Cerro de Uruguay) y el autor del único gol que el Santo suma en Primera fue de Federico Anselmo, ex Unión, Estudiantes y Argentinos, entre otros, que llegó libre del Cluj de Rumania. La lista de caras nuevas la completan varias jugadores que vienen del ascenso, un ex River como Tomás Lecanda y el venezolano Edwin Pernía, que llegó con el pase en su poder después de un 2024 en el que sumó seis goles en Caracas.
De los que se quedaron a disfrutar el premio del ascenso, uno de los más destacados es Federico González: autor de uno de los goles en la final contra los mendocinos, el histórico delantero argentino, de recordado paso por Independiente, sigue vigente a sus 38 años. Y continúan un referente de la institución como el volante Nicolás Pelaitay, el arquero Matías Borgogno, formado en Vélez y el central Rodrigo Cáseres.
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