El pontífice, de 88 años, presenta una infección respiratoria que se mantiene bajo observación. Según lo informado, su evolución es monitoreada de manera constante para determinar los próximos pasos en su tratamiento.
El Vaticano no detalló posibles complicaciones derivadas de su cuadro clínico, pero se espera un nuevo parte médico en las próximas horas. Debido a esta situación, la agenda de Francisco se encuentra suspendida hasta que su estado de salud lo permita.
A pesar de que está internado, durante la noche del lunes, el sacerdote argentino Gabriel Romanelli explicó que Francisco habló con la parroquia de la Sagrada Familia, la única iglesia católica de Gaza.

