En las últimas semanas, varias denuncias llegaron a la redacción de El Tribuno alertando sobre una ola de robos de teléfonos celulares, en especial modelos iPhone, en distintos boliches de la ciudad. Según relataron las víctimas, los ladrones aprovechan los momentos de mayor amontonamiento dentro de los locales bailables para sustraer los dispositivos bajo la modalidad conocida como “punga”.
Este modus operandi se repitió en diferentes boliches, generando inquietud entre los asistentes y provocando que los dueños de los establecimientos refuercen los controles en la salida para evitar que las personas se lleven más de un teléfono consigo.
Al parecer ya no resultan suficientes las precauciones que siempre se han tenido como: usar riñoneras al cuerpo, fundas con cordones para tenerlo a mano o incluso prendas con bolsillos internos.
El modelo elegido
La cantidad de denuncias provenientes de un mismo establecimiento bailable crea la sospecha de que se trataría de una supuesta banda delictiva, ya que sería difícil para una sola persona perpetrar semejante cantidad de robos.
A su vez la banda eligiría estratégicamente a ususarios de la marca Apple, teléfonos que son conocidos por su valor en el mercado, ya que sus precios van desde los US$400 hasta incluso los US$1200.

