Los alimentos que pueden portar la bacteria son: carne, frutas y hortalizas crudas y lácteos. También, otras preparaciones como arrollado de carne y salame.
El SUH afecta principalmente a niños menores de 5 años, adolescentes, ancianos y personas inmunodeprimidas.
Es la principal causa de insuficiencia renal aguda en lactantes y niños y la segunda de insuficiencia renal crónica en la población argentina.
Ocasiona el 20% de los trasplantes de riñón en niños y adolescentes.
Pautas de prevención
El Ministerio de Salud Pública brinda recomendaciones para prevenir la enfermedad:
Para evitar la contaminación a través de la carne, se la debe cocinar bien, hasta el punto en que desaparece el jugo rosado, sobre todo cuando se trata de carne picada.
Los vegetales y frutas a consumir crudos deben lavarse con agua segura.
Evitar consumir jugos y leche no pasteurizados, o productos elaborados con leche sin pasteurizar.
Corroborar la fecha de vencimiento de los alimentos elaborados y verificar que los envases no estén rotos.
Se recomienda adquirir los productos de origen animal y vegetal en establecimientos que reúnan condiciones de higiene y habilitación.
Lavarse las manos con agua y jabón siempre y especialmente después de usar el baño, cambiar pañales, tocar animales, manipular carne y vegetales crudos, antes de cocinar y comer.
Utilizar utensilios de cocina diferenciados, para carne cruda, carne cocida y vegetales.
Los alimentos crudos, en especial las carnes, no deben entrar en contacto con los cocidos o listos para consumir.
Evitar que los menores de cinco años consuman chacinados y carnes de animales faenados en forma casera.
El agua de uso en la cocina y para el consumo debe ser potable. Si no se cuenta con agua potable de red, se la puede potabilizar agregando dos gotas de lavandina por cada litro de agua, o hervirla durante cinco minutos.
Conservar la cadena de frío de los alimentos.
No dejar los alimentos cocidos a temperatura ambiente, colocarlos en la heladera lo antes posible.
No congelar alimentos que hayan sido descongelados.
Al descongelar alimentos, hacerlo en la heladera o el horno, nunca a temperatura ambiente.
Síntomas de la enfermedad
El síndrome urémico hemolítico se manifiesta principalmente con diarrea, vómito y dolor abdominal.
En casos más severos, puede manifestarse con fiebre, heces con sangre y fétidas, irritabilidad, debilidad y letargo, escasa orina, palidez, distensión abdominal, hematomas, hemorragias subcutáneas, convulsiones y piel amarillenta.
Ante la presencia de estos síntomas en menores de cinco años, se recomienda la consulta inmediata con un médico.
Mientras los síntomas persisten, se debe evitar la manipulación y/o preparación de alimentos y concurrir al hospital o centro de salud.
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

