En Salta, el Ministerio de Salud Pública cuenta con un programa de Epilepsia, desde el cual se brinda cobertura a personas diagnosticadas con la enfermedad y que carecen de obra social, en articulación con el programa nacional Incluir Salud.
El jefe del programa provincial de Epilepsia, Juan Pablo Zorrilla, explicó que “la mayoría de los pacientes diagnosticados en la provincia presentan el tipo de epilepsia generalizada idiopática, de fuerte base genética”.
Estigmatización infundada
La epilepsia es uno de los padecimientos más comunes del sistema nervioso y, según la información disponible a nivel mundial, la mayor prevalencia se da en las primeras décadas de vida y en la tercera edad, aunque puede manifestarse en cualquier momento.
Aunque los efectos pueden variar según las diferentes sociedades, la discriminación y la estigmatización por desconocimiento, aun hoy, suelen ser más difíciles de vencer que las convulsiones que provoca la enfermedad.
Las personas con epilepsia pueden ser objeto de prejuicios, lo que las puede llevar a no buscar tratamiento para evitar la exposición. Por ello, es importante que la población esté bien informada:
La falta de conocimiento sobre la epilepsia ha sido motivo de discriminación y estigmatización para quienes tienen la enfermedad y sus familias.
Una creencia proveniente de la Edad Media sostenía que los epilépticos eran personas poseídas por el demonio.
Hoy se conocen las causas que provocan la enfermedad y se calcula que entre un 70 y un 75 % de los casos de epilepsia pueden obtener la cura con medicación.
Un porcentaje mínimo, de entre el 5 y el 10%, se puede resolver con una intervención quirúrgica o con una dieta apropiada.
Hay alrededor de un 20% de casos complejos, que no responden a los tratamientos farmacológicos.
El pronóstico de la enfermedad depende, en gran medida, del diagnóstico temprano, el inicio rápido del tratamiento y su continuidad sin alteraciones.
La mayoría de las personas que reciben el tratamiento médico apropiado pueden llevar una vida social y laboral normal.
Características de la enfermedad
La epilepsia es un trastorno crónico del cerebro. Se caracteriza por convulsiones recurrentes, es decir episodios breves de movimientos involuntarios, que en algunos casos se acompañan con pérdida de la consciencia y del control de esfínteres.
Las convulsiones pueden afectar a una parte del cuerpo o a su totalidad.
Además de los ataques conocidos, la enfermedad puede manifestarse también con sacudidas de las manos, ausencia de consciencia o caída brusca y otros síntomas.
Puede afectar a personas de cualquier edad y sexo, pero no es transmisible.
Es la enfermedad neurológica más común y afecta a aproximadamente 65 millones de personas en todo el mundo.
No es sinónimo de discapacidad y las personas que siguen tratamiento y control en forma adecuada pueden desarrollar todo tipo de actividad.
Cómo actuar ante una crisis
Muchas personas, aun teniendo familiares epilépticos, desconocen cómo actuar correctamente ante una crisis y realizan acciones inadecuadas.
En el caso de asistir a una crisis epiléptica, se recomienda a quien esté junto al afectado:
Mantener la calma
Quitar objetos cercanos con los que pueda lesionarse
Colocar algo blando debajo de la cabeza para evitar que se golpee
Aflojar la ropa alrededor del cuello
Colocarlo de costado para que respire bien
No intentar inmovilizarlo por la fuerza
No introducir ningún objeto en la boca
No es necesario efectuar respiración boca a boca, salvo que pasada la crisis convulsiva la persona no respire.
No se debe dar agua, pastillas, etc, durante la crisis, ni inmediatamente después.
Acompañar a la persona hasta que supere la crisis, que no dura más de dos o tres minutos, para dar paso a la recuperación gradual.
Se debe procurar atención médica urgente:
Si la crisis dura más de cinco minutos
Si se repite en corto espacio de tiempo
Si la recuperación no es completa
Si hubo traumatismo importante durante la crisis
Si se trata de una mujer embarazada
Si no se conoce que la persona es epiléptica y tiene convulsiones. Esto es muy importante, para descartar meningitis, trombosis cerebral, intoxicación, etc.
Las recomendaciones para la persona epiléptica consisten en:
Tomar la medicación en forma habitual y regular
Evitar el consumo de alcohol y drogas
Llevar una alimentación sana
Dormir bien y reducir el estrés
Hacer ejercicio físico en forma regular
No conducir vehículos si las crisis son habituales.
Por consultas sobe la temática de epilepsia, los interesados pueden escribir al correo electrónico [email protected]
Fuente: https://www.salta.gob.ar/prensa

