Ulises intentó explicarse, pero nadie lo escuchó. “Es para que rinda”, dijo, pero Martina no se quedó callada. “No, flaco. Tenemos detergente. Queda todo aguado, es un asco”, insistió. Chiara Mancuso, que venía observando la escena, opinó que todo venía de un sentimiento de carencia. En ese momento, Ulises, con bronca y dolor, respondió: “Bueno, perdón por ser pobre”.
No era la primera vez que lo criticaban por sus hábitos dentro de la casa. Días antes, algunos compañeros se molestaron porque se cortó las uñas de los pies y no las tiró a la basura. Estos detalles, que para él eran normales, empezaron a generar roces con el grupo.
Más allá de estos cruces, Ulises protagonizó otro momento que sorprendió a todos. Cuando Gran Hermano anunció que un eliminado podía volver al juego, reaccionó de una manera inesperada. Apenas vio en pantalla que los candidatos eran Renato y Giuliano, se tapó la cara como si estuviera llorando y gritó: “¡Ay dios, no! ¡No lo puedo creer!”. Santiago del Moro, que no pudo contener la risa, se tapó la cara con un sobre.
LA EMOCIÓN DE ULISES
Cuando llegó su turno de votar, Ulises habló con sinceridad. “Yo querría que entren los dos, pero Nano fue quien más me acompañó en estos momentos. Me gustaría que entren los dos… pero necesito que entre Nano a la casa”, dijo. Su emoción dejó en claro la amistad que había construido con Renato.
Al final, la votación terminó en empate: seis votos para Renato y seis para Giuliano. La decisión quedó en manos de Chiara Mancuso, quien tenía una relación complicada con Giuliano por viejas traiciones dentro del juego. Su voto definió todo y marcó un nuevo capítulo en la competencia.
Fuente: https://www.paparazzi.com.ar/

