En la práctica, ya no quedará ningún empleado “triangulando” , dado que en muchos casos no conocían la forma en que se financiaba su prestación de salud y, por ende, no habían realizado el trámite correspondiente.
Para los trabajadores no significa ningún cambio si tienen el beneficio cubierto por las empresas, pero en caso de aquellos que pagan la diferencia entre el aporte y el costo del plan, debiera repercutir en una baja del costo mensual.
Lo mismo sucede con el caso de los monotributistas que ahora podrán elegir directamente con qué prepaga atenderse (pagando la diferencia si fuera necesario) en lugar de tener que elegir una obra social como paso previo. En la página de la ANSeS se publica el listado de prepagas que aceptan monotributistas.

