Segundos antes al aterrizaje del vuelo comercial en la terminal aeroportuaria ubicada a orillas del Río Potomac, los controladores de tráfico aéreo les preguntaron a los pilotos de la aeronave comercial si podían descender en la pista más corta y ellos respondieron de forma afirmativa. Tras la confirmación, los operadores de la torre de control autorizaron al avión a aterrizar en la pista 33 y, según se desprende de los diferentes sitios de seguimiento de vuelos, la aeronave ajustó su dirección a la nueva pista.
En simultáneo, menos de 30 segundos de que se produjera el choque, un controlador de tráfico aéreo le preguntó al piloto del helicóptero si tenía a la vista al avión que llegaba. “PAT 2-5, ¿tienes al CRJ a la vista?”, consultó. El operador hizo otra llamada por radio al helicóptero momentos después: “PAT 25, pase detrás del CRJ” . El audio luego captura respiraciones, incluyendo una fuerte expresión de asombro (“oooh”) de fondo, aparentemente de la torre, en el momento del choque.
“Comando de Bomberos, el accidente ocurrió en el río tanto el helicóptero como el avión se estrellaron en el río, en la aproximación a la pista 33. Probablemente estaba en medio del río. Vi una bola de fuego y luego desapareció. No he visto nada desde que llegaron al río. Pero fueron un CRJ y un helicóptero los que impactaron, diría que tal vez a media milla del acceso a la 33” , alertó el control tras el siniestro.
“No sé si captaste antes lo que pasó, pero hubo una colisión en el extremo de aproximación de la 3-3. Vamos a cerrar las operaciones por tiempo indefinido si quieres regresar a la puerta. Te sugiero que coordines con la empresa. Avísame qué deseas hacer”, dice el controlador, refiriéndose a la pista 33.
Varios otros aviones hicieron planes para desviarse a otros aeropuertos tras el incidente, ya que los vuelos en DCA fueron detenidos.

