“Después de unos minutos de ingresar al vestuario, mientras algunas nos estábamos bañando y otras esperaban para hacerlo, vimos un brazo que sostenía un celular negro por arriba de la pared que divide el vestuario de hombres con el de mujeres; el mismo apuntaba hacia las duchas y los cambiadores, donde nos encontrábamos las 12 jugadoras”, describe el comunicado difundido en las redes sociales del club.
Y continúa: “Inmediatamente dimos aviso a nuestros dirigentes. Ellos hicieron lo propio con las autoridades del Club Náutico, quienes pusieron a nuestra disposición las cámaras del club en las cuales se pudo visibilizar a un masculino en actitud sospechosa que entraba y salía del vestuario”.
A partir de esta situación, el partido entre ambos clubes fue suspendido, mientras que las autoridades de la institución rosarina se pusieron a disposición y “comprendieron la gravedad del caso”.
Por su parte, desde La Liga Femenina respaldaron a las jugadoras y repudiaron el hecho. “Acompañaremos a las jugadoras y a la investigación de la justicia rosarina hasta las últimas consecuencias”, aseguraron.

