Uno de los pases más polémicos de los últimos años fue el de Mauro Zárate, a mediados de 2018, de Vélez a Boca. Esto, porque era ídolo y referente del Fortín, de una familia con tradición en el club, porque sus hermanos Rolando y Sergio habían jugado con la V Azulada. El futbolista, de reciente retiro, formuló una declaración con una inesperada confesión, que también resulta una ratificación del tremendo poder que tienen las barras en los clubes, y una explicación de la lucha por el poder que se genera por el control de la tribuna. Leer más.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

