El episodio comenzó cuando agentes frenaron al automovilista para solicitarle la documentación del vehículo y, como consideraron que podía estar alcoholizado, decidieron someterlo a un test: el alcoholímetro arrojó 2.06 g/l.
Tras ser informado sobre la infracción y que el vehículo sería retenido, el hombre mostró su descontento con rebeldía: sacó una lata de cerveza del interior del auto, la abrió y comenzó a beber frente a los agentes, mientras los insultaba.
Finalmente, abandonó el lugar a pie, dejando su vehículo y su licencia de conducir, que quedaron retenidos en el marco del procedimiento.
NA
Fuente: https://salta.telefe.com/redes

