El quiebre entre el campeón del mundo en Rusia 2018 y la institución propiedad de fondos qataríes estuvo plagado de polémicas. Múltiples presiones del conjunto parisino y el presidente del consejo directivo, el jeque Nasser Al Khelaïfi, como el principal opositor a la salida de la estrella.
El jugador le reclama al PSG cerca de 60 millones de dólares concepto de primas y salarios. En contrapartida, desde el club advierten con agotar todas las vías legales para evitar la cancelación de esa deuda, incluso con la amenaza de acudir a la Justicia ordinaria.
Pero el problema ahora escala a mayores, ya que la UEFA podría aplicarle distintos castigos: “Las sanciones que puede imponer la UEFA son: amonestación, Deducción de puntos, Prohibición de inscribir nuevos jugadores, Descalificación y exclusión de competiciones europeas futuras”.
La comisión jurídica de Francia y la comisión de apelación fallaron en favor del futbolista. Sin embargo, el PSG se aferra a un pacto de caballeros acordado entre Mbappé y Al Khelaïfi en 2023, incluso recurrió a un tribunal de París para retrasar el pago.
NA
Fuente: https://salta.telefe.com/redes

