Los deseos siguen firmes, inclaudicables. La esperanza, se sabe, es lo último que se pierde, pero aún falta mucho para esa instancia. Sí que el primer capítulo pasó de largo y ya se descartó a Papa Noel como portador de buenas noticias, dejándole a Fernando Gago el arbolito vacío de regalos pero sin perder la ilusión. Porque nunca dejó de trabajar en pos de recibir los refuerzos que tanto quiere y necesita para su Boca ideal, porque bien sabe el DT que todavía a la película le queda un camino por recorrer, y porque -a la vuelta de la esquina- vienen asomando los Reyes. Los Reyes Gagos. Leer más acá.
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