Una noche tormentosa en la ciudad de Nueva York, un objeto misterioso se estrella en un apartamento en ruinas, revelando una araña extraña. Descubierta por Charlotte, una rebelde niña de 12 años, la araña, llamada Sting, crece rápidamente y desarrolla un insaciable apetito por la sangre.
A medida que vecinos y mascotas desaparecen, los residentes se dan cuenta de que están atrapados y siendo cazados por el monstruoso arácnido. Charlotte, aislada y lidiando con problemas familiares, se convierte en la única que puede detenerla.
“Cualquier cosa con ocho patas me asusta. Tengo una reacción visceral a las arañas. No puedo respirar, es como si tuviera un ataque de pánico. Es una auténtica fobia”. Irónicamente, la araña de nuestra película es negra y grande, mucho más grande de lo normal. Básicamente tomé mi peor pesadilla y la magnifiqué muchísimo”, dijo Kiah en un comunicado de prensa.
“Creo que las mejores historias son las personales. Si eres un director de terror, la mejor manera de contar una historia de miedo es encontrar lo que más te asusta y ponerlo en la historia. Lo que más me asusta es la idea de una araña del tamaño de un Pitbull terrier”, sumó.

