El sujeto escuchó sonidos en el patio de su casa y creyó que habían ingresado ladrones, por lo que efectuó dos disparos con su escopeta para ahuyentarlos.
A los pocos segundos escuchó gritos y pedidos de auxilio. Allí, se percató que había herido a su propio hijo, que sufrió una herida a la altura del omóplato izquierdo.
Inmediatamente, llamó a su esposa y juntos, lo cargaron en el auto de la familia y lo trasladaron al Hospital Elpidio Torres.
Lamentablemente, cuando arribaron al centro de salud, los médicos constataron el fallecimiento del joven, mientras que el padre quedó detenido.
Los vecinos advierten que la zona es insegura, y que en esa casa, ya habían entrado a robar dos veces.
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