Solo habían pasado unos minutos de comenzado el encuentro entre los Cottagers y Wolverhampton. El balón se encontraba en la banda izquierda del ataque local, cuando el estadounidense Antonee Robinson se proyectó y lanzó un centro raso preciso al pie de Jiménez, que solo debía empujarla para sellar el 1-0.
Pero nada de ello pasó: conectó de manera pésima con la pelota y estalló el travesaño, protagonizando uno de los fallos más increíbles de toda la temporada europea.
Raúl Jiménez en el Fulham vs. Wolverhampton. (AP)
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