Según informaron, la empresa captaba ahorros de particulares prometiendo un elevado retorno de intereses mediante inversiones gestionadas a través de una plataforma y coordinadas por grupos de WhatsApp. En reuniones, la compañía presentaba la plataforma como una “inversión segura y rentable”, con supuestas ganancias de entre el 5,4% y el 5,6% mensual en dólares.
Sin embargo, la compañía reportó “dificultades operacionales”, y los retiros de los fondos prometidos, que debían habilitarse a partir del 18 de octubre, no se realizaron, ya que la empresa cerró. En respuesta, la fiscalía de Esquel creó cuatro equipos con colaboradores especializados en información digital para avanzar en la investigación.
Uno de los damnificados relató su experiencia a un medio local: “Yo pedí un préstamo, puse 5 millones de pesos. Pensaba operar solo seis semanas, doblar la inversión e irme, pero no tuve ni tiempo. Ahora debo 12 millones “.

