Y para él, esta tarde-noche no será un desafío menor: con las pocas chances que le da un Armani casi infalible que faltará por novena vez desde su llegada a principios del 2018, intentará conseguir su primera valla invicta (tres goles en contra en este torneo) y demostrar al máximo todas las virtudes que lo llevaron a destacarse en España. Eso, claro, con la dificultad que le significa a un arquero saltar al campo de juego sin tanta continuidad de encuentros.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

