Wesley Franca, tras la eliminación en Uruguay. (AP Photo/Matilde Campodonico)
Que Flamengo no se encuentre entre los cuatro mejores anula varios escenarios que se le podrían haber presentado al equipo de Gallardo en caso de una hipotética final contra los brasileños. El primero de ellos, el reencuentro con sus verdugos: Gerson, Allan, Pedro, Gabigol y de Arrascaeta, el último bastión de aquel equipo que, en cuestión de minutos, le arrebató la tercera CL al Muñeco en el Monumental de Lima.
En el camino quedaron también esos tipos de jugadores que marcan la diferencia para el nivel que tiene fútbol sudamericano: un Agustín Rossi ex Boca y destacado por sus grandes estadísticas como atajador de penales, un histórico David Luiz, un Alex Sandro que viene de jugar en la Juventus y un Carlos Alcaraz que pegó el regreso dejando atrás la Premier League para poder jugar esta Copa.
Y si de nombres propios se trata, en el caso de superar al complicado Mineiro, evitará cursarse con un viejo conocido que marcó a fuego el mediocampo del primer ciclo del Muñeco: un Nicolás de la Cruz que criado por Gallardo y que, luego de dejar de jugar en River, rápidamente se convirtió en voz de mando del equipo carioca.
De la Cruz, en Flamengo. (AP Photo/Matilde Campodonico)
La sumatoria de estrellas mencionadas, en combo con los otros 27 jugadores que integran la plantilla, cotizan un total de 207.000.000 de dólares. Sólo por Charly Alcaraz, el Mengao invirtió ¡19 millones de euros! buscando armarse para pelear esta edición.
No caben dudas: River no puede -y Gallardo no se los permitirá- pensar más allá de Mineiro. Lo dijo, esto es “paso a paso”. Sin embargo, cuando Peñarol metió el batacazo acaparando todo el rating del prime time, el plantel y cuerpo técnico que comanda el dueño de la estatua de 7 metros de altura y 6.5 toneladas de bronce, se habrá enterado de que, en caso de cumplir con el próximo objetivo, no habrá chances de cruzarse con un candidato como lo es Flamengo.
Fuente: https://www.ole.com.ar/

