Los infaustos sucesos ocurrieron durante la tarde del domingo pero tomaron estado público recién en la madrugada de hoy, lunes, cuando fueron confirmados por parte de quien era su abogado, a quien le correspondió esa tarea después de apurarse en avisar a sus familiares más cercanos para que no se enteraran a través de la prensa.
Hacía rato que La Tota Santillán no aparecía en los medios de comunicación más que para explicar sus continuos y repetidos embrollos judiciales. Fue denunciado por violencia de género por parte de sus parejas -la primera fue Fernanda Vives, con quien mantuvo un largo y polémico romance que terminó en un escándalo de proporciones gigantesca-, sufría una profunda depresión y fue protagonista de varios episodios de “brotes” aún en la vía pública.
Salpicado por todas las acusaciones que se fueron sucediendo a lo largo del tiempo, siempre con el patrón de la agresividad a la mujeres que convivieron o que trabajaron con él, Santillán fue apartado poco a poco del mercado laboral, al menos el de la televisión y el de las bailantas, y en las últimas y cada vez más esporádicas apariciones televisivas acusaba esa falta de trabajo y hablaba de sus problemas.
MURIO LA TOTA SANTILLAN A LOS 59 AÑOS
La Tota Santillán acompañó como conductor del programa Pasión de Sábado el ascenso a la condición de ídolo popular del Potro Rodrigo Bueno, quien además fue su gran amigo. Ese fue, si se quiere, su momento de apogeo. Le llovían los laburos y su voz gritando “Ro Ro Rodrigoooooo” se escuchaba a lo largo y a lo ancho de todo el país. Eran épocas de fama, dinero, boliche, ruido y salidas en cantidades industriales. El trágico accidente que le costó la vida al cuartetero pero sobre todo las múltiples denuncias que fue recibiendo lo fueron marginando de las “grandes ligas de la tele” y algunos dicen que terminó vendiendo barbijos y otras chucherías en la playa, en las plazas e incluso en la vía pública.
Fuente: https://www.paparazzi.com.ar/

